DOLORES DE CABEZA PERSISTENTES

Cuando los dolores de cabeza no se resuelven

Si llevas tiempo con dolores de cabeza que no terminan de resolverse, es probable que ya hayas probado muchas cosas.

Tratamientos, cambios en la alimentación, medicación, terapias o distintos enfoques… y aun así, el dolor no desaparece del todo.

Puede que haya mejoras puntuales, pero el dolor vuelve, cambia de forma o aparece en otros momentos. Con el tiempo, muchas personas acaban normalizando vivir así.

Da igual el nombre que le hayan puesto —migraña, cefalea, cluster, neuralgia, cefalea en racimos, u otro diagnóstico—.

Cuando el dolor persiste, la sensación suele ser la misma: algo no termina de encajar.

Lo que suele ocurrir cuando el dolor se cronifica

En muchos enfoques, el trabajo se centra en el dolor en sí: aliviarlo o reducir su intensidad.

Esto puede ayudar a corto plazo, pero muchas veces el dolor termina volviendo porque el foco sigue puesto únicamente en aliviar el síntoma.

Muchas personas comprueban que, aunque hagan cambios, el dolor encuentra la manera de volver.

No porque no se haya hecho lo suficiente, sino porque no siempre se están teniendo en cuenta todos los factores que intervienen en el problema.

Una mirada diferente sobre los dolores de cabeza persistentes

Cuando un dolor de cabeza se mantiene en el tiempo, muchas veces el foco acaba puesto únicamente en la cabeza.

Sin embargo, en consulta es frecuente encontrar que detrás del síntoma pueden intervenir aspectos muy distintos según cada persona: desde determinados problemas digestivos o tensiones musculares hasta situaciones personales, hormonales o emocionales que el cuerpo lleva tiempo intentando gestionar.

Por eso, el trabajo no consiste únicamente en aliviar el dolor, sino en identificar qué está haciendo que el organismo necesite seguir respondiendo de esa manera.

Cómo trabajo en estos casos

No trabajo tratando el dolor de cabeza como un problema aislado ni buscando una causa única o una solución rápida.

El proceso se basa en evaluar cómo está funcionando el organismo en conjunto, identificar qué factores están influyendo de forma relevante y realizar los ajustes necesarios para que el problema deje de sostenerse.

No trabajo con una única causa ni con un enfoque cerrado.

En muchos casos intervienen distintos factores que se han ido acumulando con el tiempo, y que no siempre son evidentes al inicio.

El proceso consiste en ir identificando y ajustando lo que realmente está influyendo en cada fase.

El objetivo no es añadir más soluciones, sino identificar qué se necesita cambiar para que el cuerpo deje de responder de esa manera.

El objetivo no es aliviar de forma puntual, sino que el dolor deje de repetirse.

La consultoría se realiza online, por lo que puedes acceder desde cualquier lugar.

Casos reales

Durante años sufrí dolores de cabeza tipo cluster y pasé por múltiples tratamientos sin resultado, incluso en el extranjero.

Desde que inicié el proceso, empecé a mejorar en el primer mes y en menos de un año recuperé una vida normal.

Llevo años sin que el dolor haya vuelto.

— Enric Vidal

Después de probar diferentes especialistas sin resultado, los dolores de cabeza que llevaba tiempo sufriendo se resolvieron en pocos meses.

— Rosa Aznar

Durante años tuve migrañas, y desde que hice el proceso no han vuelto a aparecer.

— Felip Torra

Tenía dolores de cabeza constantes.

Desde que hice el proceso, desaparecieron y mi calidad de vida cambió completamente.

— Marcos Liminiana

Sobre Marichu

Soy Marichu Ríos, creadora del Método Salmaia.

Mi trabajo consiste en orientar a la persona para que pueda ver aquello que no estaba mirando y enfocarse en los cambios que realmente necesita hacer para salir del lugar en el que está.